No firmes ni aceptes nada todavía. Un socio mira tu caso y te responde en el día.
Te chocaron en el auto, en la moto o en la bici. Te llevaron por delante cruzando la calle. Te caíste por una vereda rota o adentro de un comercio. O el daño vino de al lado: una medianera que cedió, una filtración que te arruinó la pared. Y a la bronca del momento se le suma la peor parte: el seguro de la otra parte no contesta, dilata, o te ofrece una cifra baja "para cerrar rápido".
La oferta apurada del seguro tiene una lógica: que firmes antes de saber qué te corresponde. Los acuerdos con aseguradoras suelen incluir una renuncia a reclamar cualquier diferencia más adelante. Firmar mal hoy puede cerrarte la puerta mañana, aunque después aparezcan secuelas o gastos con los que no contabas. Consultarnos antes te cuesta un mensaje de WhatsApp; firmar apurado puede costarte el reclamo entero.
Si el problema es con tu propia aseguradora —no te cubre lo contratado, te dan vueltas— también juega la defensa del consumidor, área de la Dra. Julieta Reverter.
Un buen reclamo se arma con prueba. Desde el primer día, guardá:
Si te falta algo de esta lista, no te frenes: consultanos igual. Muchas cosas se pueden reconstruir después.
Accidentes de tránsito · auto, moto, bici, peatón
Caídas en la vía pública · veredas rotas, pozos, obras sin señalizar
Accidentes en comercios · caídas, golpes, pisos mojados
Daños entre vecinos · medianeras, filtraciones, humedades
Seguros que dilatan, ofrecen poco o directamente no responden
¿El accidente fue yendo o volviendo del trabajo, o trabajando? Eso puede ser un reclamo de ART: mirá nuestra página de accidentes laborales.
Desde la primera consulta te atiende un socio, no un empleado que toma nota. Analizamos el caso, te decimos con honestidad si conviene reclamar y armamos la estrategia: primero buscamos un acuerdo serio con la aseguradora, porque si podés cobrar lo que corresponde sin pisar tribunales, mejor. Y si hay que ir a juicio, vas con el caso preparado desde el día uno, sabiendo en cada etapa qué está pasando y qué sigue. Sin jerga: te lo explicamos como se lo explicarías a un amigo.